Dave es un chaval de Portsmouth, una ciudad inglesa en el condado de Hampshire conocida por su gran tradición naval y por ser la ciudad natal de Charles Dickens.
Mick es un taxista de la misma ciudad. Se gana la vida llevando a gente en su clásico "cabby" de los años 30.
Un día, Mick y Dave unieron sus destinos. Dave entró de un salto en el taxi de Mick y le solicitó una particular carrera: había perdido un vuelo, y tenía que llegar a Múnich. El asunto era importante ya que estaba relacionado con el líquido vital: la cerveza. Y es que Dave tenía que llegar a la Oktoberfest, donde iban a celebrar la despedida de soltero de uno de sus amigos.
Mick le echó un vistazo, torciendo sus pobladas cejas y sopesando si sería alguno de sus compañeros taxistas tomándole el pelo, o uno de los internos del frenopático que hubiese logrado escapar en plan Alguien voló sobre el nido del cuco...
Finalmente advirtió a
Dave de lo que iba a costarle la broma: 1.700 libras esterlinas, más 250 libras por el paso del Canal de la Mancha, más la noche de hotel. En total, más de 2.000 £ que convertidos a euros según la fórmula
que aprendimos en la escuela suponen unos 2.580 €.
Y Dave aceptó. Al fin y al cabo, ¿que era el cochino dinero, frente a la amistad y la cerveza... ? nada, solo unos papeles que cambian de mano.
Mick Hogan declaró a los periodistas que dejó sano y salvo a este valiente chaval en la ciudad de Múnich. Sus servicios habían terminado, ya que Dave aún disponía de un billete para el vuelo de vuelta. Mick cree que Dave consiguió localizar a sus amigos, ya que consiguió realizar una llamada telefónica desde el taxi para saber en que bar estaban. También declaró que algo así no se repite a diario, pero que supuso una agradable sorpresa entre las típicas carreras para llevar a algún pensionista de tiendas...
La historia de Mick y Dave en los medios